sábado, 4 de noviembre de 2017

discalculias


        cuando el teniente Lambás llenaba la pizarra de operaciones yo,
        distraído,
        indiferente
        o miope
(en 8º C me sentaban en el penúltimo pupitre),
        no las seguía,
        menos mal que Mompó, la tarde anterior al examen,
        nos explicaba todas las matemáticas del trimestre,
        en casa de Arrando,
        y,
        con eso,
        íbamos tirando

        no puede decirse,
        entonces,
        creo,
        que padeciese de discalculia, o sea, de ser algo burro
        con los números

        sufro, esto
        sí,
        de una discalculia metafísica, que no sé hacer la cuenta
        de la vida,

        y me extravío en sus tablillas neperianas

miércoles, 6 de septiembre de 2017

vocación

        


¿qué accidentes decidieron que mi hiciera yo
        de letras,
        cuando iba,
        desde pequeño,
        para médico?

        con otros que tienen que ver,
        paradójicamente,
        con mi padre,
        y que he dicho en otra parte, 
también
el libro
de texto
ANAYA
de 2º de BUP,
azul,
cuadrado,
y don Adolfo Villalba,
el Pétit,
que mareaba sus páginas
y nuestras pizarras
con un cigarrillo entre las manos,
y me llamó a esta carrera que no adelanta mucho
y con la que paso
muy a mi sabor
la vida[1]



[1] Diccionario de Autoridades.