yo creía
entonces (creo
aún)
que en aquella
parroquia
algo golfa
de la esquina
Albacete-
Marvá,
como yo
defendiese el futbolín, y gobernase
mi delantera
Arrando,
pareceríamos
invencibles, y creía
(creo
aún)
que lo ganaríamos todo,
todo,
también,
hombro-con-hombro,
en los billares
de la vida