sábado, 14 de febrero de 2015

cidiana


valen, el andamio, en el corral de Turís,
mi bruto
famoso,
la tapia
desconchada,
detrás,
el decorado de mis teatros épicos,
el cajón de fruta, fantástica
arca;

uso,
en lugar de yelmo con penacho,
flequillo,
y arreo sin coraza
ni escudo;
el paquete, que disimulan los pantalones cortos,
sujetados por tirantes,
hace mi blanda cojonera;
no calzo espuelas, sino zapatos
de bobo
y calcetinitos blancos de punto;
no me sirve de escudera, y maestra
de esgrimas, dama-del-lago
mágica,
sino muchacha del río Magro,
mi prima
hermana

finjo torpemente (demasiado
divertido)
un gesto fiero, pero los dientes que enseño
son de leche,
y la espada de juguete (¡caballero
mamarracho
y feliz!)




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