sábado, 18 de julio de 2015

el Club de los Siete Secretos

        

        
        yo fui más de los Siete Secretos
        que de los Cinco
       
        me mareaban algo los nombres de los chavales
de aquella pandilla,
que me parecían bárbaros, y pronunciaba
a la española,
Peter, Janet, Jack, Barbara, Pam, George, Colin,
ni siquiera sabía uno
muy bien,
leyéndolos,
el sexo
cabal
del personaje

        todos soñábamos, mirándonos en su ejemplo, armar
        un Club
        (y ¡si fuera mixto, de chicos
        y chicas,
        el escándalo!),
        tener aventuras
        con perro,
        investigar crímenes blanditos, resolver
        misterios
        tontos,
        que escribiese
        luego
        Enid Blyton
        nuestras hazañas de andar por casa,
        y nos jalease desde el título, ¡adelante!,
        ¡tres hurras para!
       
        era literatura juvenil (¿no la publicaba
        la Editorial Juventud?), por poco
        de un rombo,
        clasificación que nos hacía parecer mayores,
        y fue mi primera novela, si no negra,
negruzca,
y que leía
seguido,
sin la muleta de los dibus

        

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