viernes, 28 de agosto de 2015

tattoo


        (sin contar las tribus pintadas, aquellos pictos
tremendos,
        por ejemplo,
        que señoreaban el norte de la Bretaña
        mayor,
        primera,
y espantaban a los romanos)
               
        antes (antes) iban tatuados los legionarios (amor-
        de-
        madre,
        vivalamuerte),
        los hampones,
        los marinos
        (Popeye)

        arrancados al fuego y al dolor, apuntaban taras, violencias
        inconcretas,
        decían
        al otro

        hoy el tatuaje es bisutería que señala al ahigadado
        y al idiota

        yo usé, el mismo verano que me enamoriqué de Mari
        la Legañosa,
        calcomanías
        que pegábamos a los dorsos de las manos,
        o en los brazos,
        con saliva,
        y repetían monstruos,
        flores,
        mariposas,
        psicodelias,
        qué,
        y se iban volviendo borrosas con el agua
        y el jabón
forzosos,
        y la roña
hija
de nuestro recreo,
        y la infancia
        tonta
        y feliz
        que pasaba

        

1 comentario:

  1. Es fantástico todo esto que escribes Manuel, me gusta mucho lo que escribes sobre tus vivencias familiares.
    Qué guapa era tu mami!!!, ah! y tenía extrasístoles como yo, jiji

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