(sin contar las
tribus pintadas, aquellos pictos
tremendos,
por ejemplo,
que señoreaban
el norte de la Bretaña
mayor,
primera,
y espantaban a los romanos)
antes (antes)
iban tatuados los legionarios (amor-
de-
madre,
vivalamuerte),
los hampones,
los marinos
(Popeye)
arrancados al
fuego y al dolor, apuntaban taras, violencias
inconcretas,
decían
al otro
hoy el tatuaje es
bisutería que señala al ahigadado
y al idiota
yo usé, el
mismo verano que me enamoriqué de Mari
la Legañosa,
calcomanías
que pegábamos a
los dorsos de las manos,
o en los
brazos,
con saliva,
y repetían
monstruos,
flores,
mariposas,
psicodelias,
qué,
y se iban volviendo
borrosas con el agua
y el jabón
forzosos,
y la roña
hija
de nuestro recreo,
y la infancia
tonta
y feliz
que pasaba
Es fantástico todo esto que escribes Manuel, me gusta mucho lo que escribes sobre tus vivencias familiares.
ResponderEliminarQué guapa era tu mami!!!, ah! y tenía extrasístoles como yo, jiji