jueves, 8 de octubre de 2015

de este lado

        


        papá despachaba, ayudado por mamá, primero, en el ala
        oeste,
        en el piso anexo, digo, que daba
        al poniente,
        y,
        más adelante,
        arriba,
        en la clínica
       
        estaban ahí mismo, al otro lado
        del pasillo
        que nos daba un poco de miedo,
        o subiendo las escaleras,
        y no estaban
       
        mi hermana Eva y yo distraíamos la tarde,
        después del colegio,
        como podíamos,
        haciendo dibujos que presentábamos
        luego
        a nuestroseñor,
        a ver,
        riñendo,
        perdiéndonos,
        cada uno,
        en nuestra juguetería particular,
o en la cocina,
pisando las faldas enlutadas de Amparo, nuestra vieja
criada,
que nos enseñaba a hacer chocolate,
o una francesa, batís la clara
aparte,
la mezcláis después con la yema,
mimáis el revuelto en la sartén,
¿veis?,
así

yo creo que algunas de las cosas que han importado
en la fábrica de lo que somos
las fuimos aprendiendo así,

en la parte de la casa que nuestros padres vaciaban

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