sabéis mi torpísima tekhné, que tengo las manos,
como
la inteligencia práctica,
burras
sólo
mis privados conocen mi vocación
primera,
que
quise ser, cuando gastaba los pantalones
cortos,
como Pepe “el
Rollero”, el de Alborache,
albañil,
sobre
todo mezclar,
en
un capazo,
barros
que podían mucho,
mucho
no
seguí ese oficio, de mandil
y compás, sino
éste,
sucio,
que
pringa,
de
ahí que

Lo que está disfrutando ahí mi Pepe "el Rollero"... mira que es bonico!
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