fui tarzán esmirriado, de piscina, con bañador
de patitos
y huevo de
corcho verde a las espaldas: repetía
exactamente
su falsete
famoso
y selvas
fantásticas me saludaban: acudían sobre todo
el elefante
macho que jineteaba y los monos
de mi corro,
los que me
apellidan
y titulan
¡otra vez
tener, como en-el-principio, habitación
y patio de
recreo
en los árboles,
mona
faldera,
a Jane
desmayada en mis brazos!

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