el título de criadas valía,
con
algunas de ellas,
doblemente,
pues
entraban en casa cuando se estaban empezando
y crecían
en ella,
y se
ocupaban de nuestra crianza.
porque no
la sé digo
a ésta,
que me acompaña en la playa coruñesa de
Perbes (y Sada
al fondo), lo ha apuntado detrás
mi padre.
aprendo
de nuevo,
de mi madre, su nombre, maricarmen, y que
fue hija
gamberra
de Alborache,
y soñaba, y tentaba, a papá,
y la mató su último
chulo.
¿Cómo puede ser que haya olvidado yo a
maricarmen,
si hembrearía, estoy seguro, mareado por
el trajín de sus faldas
y de sus manos?

No hay comentarios:
Publicar un comentario