Yo decía, o señalaba, el guauguau,
la fuente,
el cordero,
y miprimamariajosé (la ayuda,
en una,
juanita)
me acercaba al chucho, para que lo
acariciase,
me aupaba hasta la orilla de la fuente de
la plaza,
me convertía en asustado,
torpísimo
jinete.
En otra,
en la terraza de un bar (las botellas
vacías
y la radio
apuntan el final de alguna fiesta
familiar),
trajina, agachada, en mis alrededores,
me está atando,
puede ser,
una botita,
gelo, su hermano, mira la escena
divertido.
En otra aún enciende las velas que marcan
mi segundo cumpleaños.
Sé el corral de Turís,
el Dofín blanco aparcado en la plaza del
pueblo,
las sillas de los Viveros,
esa otra, tanañossesenta, de plástico, de
nuestro comedor,
en Vila-Barberá,
la televisión, con su mueble.
Pero he olvidado que fui el juguete de
mis primas mayores,
su primer muñeco
animado. Esto
sólo lo registran estas fotografías.

molt xulo Manuel. enhorabona.
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